"Con la Biblia bajo el brazo" (2da parte)
Estos hombres que conducen o manejan a la iglesia en el día de hoy, también llevan la Biblia bajo el brazo, y podemos clasificarlos así:
1. Los que no conocen las Escrituras y todo lo que hacen es imitar a sus mentores (si es que los tienen), siguiendo una tradición, aunque son personas sinceras y temerosas de Dios (ésta es la especie más inofensiva).
2. Los que creen conocer las Escrituras y las "utilizan" para seguir con el programa y la línea doctrinal de su propia confesión o denominación, y son muy cerrados a aceptar algo diferente (como Saulo de Tarso), pueden ser personas sinceras en muchos de los casos (especie peligrosa)
3. Los que creen conocer las Escrituras y no permiten que hombre alguno les cuestione sus creencias y procedimientos, pues, los líderes de este tipo están determinados a beneficiarse a toda costa del rebaño de Dios (¡Cuidado! ¡peligro de muerte!)
En cambio, Jesús de Nazaret, el Buen Pastor, nunca dijo que las ovejas eran suyas, sino de su Padre (Jn.10:27-30); nunca se adueñó de sus discípulos, se los cedió al Espíritu Santo (Jn.14:15-17); nunca se benefició o se sirvió de sus discípulos; ellos se beneficiaron de él (Jn.6:53-58); nunca los dejó en la incertidumbre, al contrario, les explicó desde el principio para qué los había llamado (Mt.4:18,19; Hch.1:8); su vida entera estuvo a disposición de los doce (Jn.10:11).
El Gran pastor de la ovejas, nuestro Señor Jesucristo cumplió con la voluntad de su Padre a cabalidad, por eso, siempre llevó la Biblia bajo el brazo.
Ozzy